“Kiki” Camarena: a 35 años de su asesinato, surgen en EU nuevas pruebas de su asesinato

por paolo renato lopez layman

El agente hizo historia, al llevar su guerra en contra del narcotrafico, como toda una película de acción, donde lamentablemente fue traicionado y tuvo un final tragico.

Hoy se cumplen 35 años de que el agente de la DEA, Enrique “kiki” camarena Salazar, fue encontrado muerto en la carretera que conduce al pueblo de La Angostura, en los límites de Michoacán y Jalisco.

De acuerdo con la DEA ( Administración para el Control de Drogas, por su siglas en inglés), el agente fue secuestrado, torturado y asesinado por integrantes del cártel de Guadalajara con la participación de agentes de la extinta Dirección Federal de Seguridad (el entonces aparato de inteligencia mexicano), luego de ser descubierto tras haberse infiltrado en la organización criminal. 

Su intrusión en la estructura del cártel llevó al desmantelamiento del rancho El Búfalo, en el poblado del mismo nombre, en la zona del Triángulo Dorado correspondiente a Chihuahua.

La madrugada del 7 de noviembre de 1984 el Ejército, con ayuda de la DEA, decomisó 9 mil toneladas de mariguana en el lugar, lo que en ese momento representó uno de los más grandes golpes de la historia. Eran cerca de mil hectáreas sembradas, equivalente a mil 470 canchas de futbol.

Camarena, que desde entonces es considerado un héroe por el gobierno de Estados Unidos, fue secuestrado el 7 de febrero 1985 en las inmediaciones del consulado estadunidense en Guadalajara, cuando se dirigía a comer con su esposa. 

La agencia cree que fue torturado durante dos días antes de morir cuando aplastaron su cráneo. Se ha señalado que sus raptores recurrieron al médico Humberto Álvarez Machain para reanimarlo y, sobre todo, para mantenerlo con vida lo suficiente para poder seguir con las sesiones que incluyeron, entre otras cosas, perforarle el cráneo con un destornillador.

Otro que se sentó en el banquillo de los acusados durante la administración de Ronald Reagan fue Rubén Zuno Arce, cuñado del ex presidente de México, Luis Echeverría. Fue capturado en 1989 y pasó recluido 23 años en una prisión estadunidense hasta que falleció en 2012.

La muerte del agente especial desató la Operación Leyenda que terminó con la captura de tres capos: Caro Quintero, Ernesto Fonseca y Miguel Ángel Félix Gallardo. Ninguno fue extraditado a Estados Unidos desde entonces.

Traicionado

De acuerdo con medios estadunidenses, el caso está siendo reevaluado por el Departamento de Justicia luego de que se presentaron nuevas pruebas que señalan que fue traicionado por un oficial de la DEA y un agente de la CIA coludidos con el narco.

Las acusaciones vienen presuntamente de tres ex policías mexicanos que se acogieron al programa de testigos protegidos y que han aceptado que en su momento trabajaban para la organización criminal. 

Con información de Milenio.com

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