Una interesante reflexión que vale la pena leer en estos tiempos tensos que vive Chiapas

Juan Jose Fierros Canseco

La irresponsabilidad política del gobernador Manuel Velasco Coello hace notar la ausencia de gobierno porque desde que tomó protesta como gobernador no ha querido enfrentar la tarea de gobernar al estado de Chiapas.
La inmadurez política y la soberbia del gobernador lo ha llevado a cometer errores y arrebatos cuando ocasionalmente se reúne con los miembros del gabinete.
La mayoría de secretarios no sienten respeto por el Jefe del Poder Ejecutivo porque sus decisiones son erróneas, como las que pretendió tomar el pasado miércoles cuando se reunió con integrantes del gabinete y de otras instituciones federales, donde a la ligera y de forma irresponsable decidió que para acabar con las marchas, plantones y bloqueos de carreteras había que encarcelar a todos los líderes del magisterio y de organizaciones políticas y de transporte.
Un alto mando policial de la Federación dijo enérgicamente que era una decisión errónea, equivocada, porque con ello se complicarían más las cosas en el estado de Chiapas.
Manuel Velasco al escuchar eso estalló en cólera como niño berrinchudo, lo que nos remonta a la era romana cuando Cómodo hacía rabietas porque los tribunos y Senadores del Palacio le hacían observaciones de sapiencia para no aniquilar a Roma.
La propuesta de encarcelamiento de líderes y de propiciar un desalojo violento ha sido una constante desde el pasado sábado, y para ello se puso en alerta a todos los centros médicos para que acuartelaran al personal por si corría demasiada sangre por las calles del centro de la capital.
El imberbe gobernador por su inmadurez y rabietas en cualquier momento se manchará las manos de sangre porque la plebe intensificará la lucha porque día a día se suman más simpatizantes al movimiento magisterial.
Y como prueba de la violencia que puede estallar está el enfrentamiento de los chiapacorceños con la policía federal el pasado miércoles por la noche, o el secuestro de dos diputados para solucionar un conflicto Post electoral, porque no se quiso atender con el diálogo y la razón a los pobladores del municipio de Chenaló.
Hace unos días el presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado Eduardo Ramírez Aguilar declaró que no se iba a torcer la ley por presiones aunque hubiera un baño de sangre. Y por la torpeza de Ramírez Aguilar y la imposición que quiso sostener por poco ese baño de sangre se da con el insípido líquido hemático de los dos diputados que fueron secuestrados y que al margen de la ley tomaron protesta al nuevo alcalde de Chenaló porque no se sesionó en el Congreso para el nombramiento del nuevo alcalde.

Deja un comentario