¡Reconciliación mis polainas! ¡Queremos Justicia! ¡Qué regresen todo lo que saquearon!

El agravio de Javier Duarte en contra de los veracruzanos fue enorme; las burlas del todavía gobernador de Veracruz y de su gabinete fueron graves; el desdén con que trató a los periodistas asesinados fue cruel; el encubrimiento de sus órganos fiscalizadores fue vergonzoso; su actitud de dictador de pacotilla fue insoportable; su indiferencia ante los reclamos de justicia fue criminal; su avidez será legendaria; su insensatez servirá para que se hagan estudios sicológicos; la deslealtad para con los de su mismo partido resultó épica; la traición contra el candidato del PRI fue vil; el saqueó que llevaron a cabo él y sus funcionarios es descomunal; su cinismo es enfermizo.

Por eso los resultados en las elecciones del domingo, porque los veracruzanos estábamos hasta la madre de este gobierno corrupto. Sin embargo, el gobernador Javier Duarte sale, junto con sus cómplices, a pedir reconciliación. Sale compungido, con su cara de falso profeta a pedir unidad.

Ahora que la realidad le ha caído como una lápida, Javier Duarte pide que lo ayudemos a soportarla. Peroél mismo cavó su propia tumba, él hizo el agujero como trampa para sus enemigos y quien cayó ahí fue él. ¡Reconciliación mis polainas! ¡Queremos Justicia! ¡Qué regresen todo lo que saquearon!

Deja un comentario