Manuel Velasco, el gobernador rebasado

POR ISAÍN MANDUJANO

Chiapas se convulsiona por los conflictos postelectorales, las movilizaciones magisteriales y campesinas para pedir la destitución del gobernador Manuel Velasco Coello. A ese clima de inestabilidad se suman las quejas de los empresarios y los proveedores que exigen el pago de sus servicios… pero el secretario general de Gobierno, Juan Carlos Gómez Aranda, dice que en el estado no hay ingobernabilidad.

TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIS. (Proceso).- Ganar la gubernatura le resultó fácil a Manuel Velasco Coello –obtuvo 1 millón 300 mil votos en los comicios de 2012–, pero lo suyo no es precisamente gobernar. Durante los tres años de su administración, la entidad se convirtió en un polvorín.

Los conflictos sociales estallan por doquier y se suman a los que heredó de su antecesor, Juan Sabines Guerrero. Hoy, son cada vez más los gremios que exigen su renuncia, mientras otras organizaciones, las más radicales, piden incluso la desaparición de poderes en el estado.

Si bien Sabines Guerrero dejó a Chiapas en la bancarrota, lo que provocó que en 2013 se colapsaran las finanzas públicas, Velasco Coello no supo atender los reclamos de la burocracia chiapaneca, que no sólo exigía mejoras salariales, sino que llegó a denunciar la precariedad laboral, pues ni siquiera había papelería oficial para imprimir actas de nacimiento o licencias de manejo.

Luego tuvo que enfrentar a los proveedores que reclamaban los pagos por sus servicios prestados a las dependencias públicas. Las quejas se centraron en el mexiquense Daniel Sandoval Jafif, subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda y hombre de todas las confianzas de Velasco Coello, a quien algunos columnistas políticos consideran inamovible.

Durante los últimos meses, organizaciones sociales, campesinas y religiosas, así como los maestros, no han dejado de expresar su descontento mediante marchas, tomas de alcaldías y bloqueos de carreteras, lo que afecta al turismo y al sector empresarial, que ya expresó su malestar. Muchos de los problemas, en particular el magisterial, se están saliendo de control.

El pasado 31 de mayo, en Comitán, seis maestros disidentes, entre ellos varias mujeres de la tercera edad, fueron vejados por presuntos miembros de la Organización Proletaria Independiente Emiliano Zapata –liderada por Santiago Calvo López–, quienes los calificaron de traidores. Los agresores los hicieron caminar descalzos y posteriormente los raparon. Poco después Calvo López fue detenido.

La caseta de la autopista que comunica a Tuxtla y el Centro de Chiapas con San Cristóbal de Las Casas y la región Altos y Selva ha sufrido los embates de los inconformes, quienes suelen cobrar el peaje a los automovilistas que circulan por la zona.

La carretera que va de San Cristóbal de Las Casas a Ocosingo y Palenque –la zona de mayor afluencia turística– ha sido bloqueada varias veces por los lugareños, lo que afecta al turismo y a los transportistas. En la comunidad de Mitzitón, en San Cristóbal de Las Casas, muchas familias dejaron sus propiedades por diferencias religiosas; y en varios municipios los conflictos postelectorales aún no se resuelven…

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2066 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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