Los desaciertos de Sonia Rincón

Escrito por José Adriano Anaya

La profesora Sonia Rincón Chanona es una persona trabajadora, íntegra y de gran carácter. En otras circunstancias sociales en la entidad, sería una extraordinaria secretaria de educación, pues su trayectoria está llena de innegables méritos propios. Sin embargo, hoy día ella representa parte del problema de la lucha magisterial y su presencia en esa secretaría en nada ayuda a resolver la difícil situación que se vive hoy en Chiapas.

Las condiciones políticas de la entidad, obligan a la búsqueda de grandes acuerdos, en la que la negociación, se convierte en el instrumento más valioso. En este sentido, la violencia y la convocatoria al uso de la fuerza resulta el peor camino para la convivencia de la población chiapaneca.

Lamentablemente, Sonia Rincón ha tenido expresiones desafortunadas. Ha señalado que no va a negociar con los maestros y en un video, manifestó enfáticamente o ellos o yo, refiriéndose al acto vandálico que hubo un fin de semana en las oficinas de la subsecretaría de educación federalizada.

Negarse a negociar en cualquier conflicto es cancelar la vía política. Es una expresión aberrante en toda persona que ha desempeñado una carrera política, como lo ha hecho la profesora Sonia Rincón, lo que la inhabilita en estas condiciones para desempeñar ese cargo.

El nombramiento de la profesora Rincón Chanona como secretaria de educación fue desacertado. Ella tiene más de 40 años de militancia en el sector del charrismo sindical más deleznable en México: primero en las filas de vanguardia revolucionaria y luego bajo el imperio mafioso de Elba Esther Gordillo. Su nombramiento revivió el encono acumulado durante 36 años de lucha en contra de la corriente que buscó democratizar la vida del sindicato y que después se convirtió en la CNTE, lo que los convierte en enemigos jurados e irreconciliables.

Sonia Rincón juega el papel de brazo ejecutor de Aurelio Nuño, quien sus características psicóticas lo han conducido a imponer la evaluación del desempeño docente por la fuerza y a bayoneta calada. Y en aras de cumplir la ley, está provocando el despido de miles de maestros.

Chiapas vive desde hace varios años una desaceleración de la economía, lo que ha incrementado la pobreza, disminuido la inversión y la productividad en el campo y una pobre generación de empleos mal pagados y fundamentalmente dentro de la economía informal.

Bajo este panorama, el despido de maestros en Chiapas no sólo atenta a la seguridad laboral sino a la economía chiapaneca. Sobre todo, porque se corre el riesgo de que los despidos se multipliquen y que en cuestión de días se convierta en miles de maestras y profesores despedidos, que pasarían a engrosar al ejército de desempleados.

Lo grave de la postura de Aurelio Nuño e irresponsablemente avalada por Sonia Rincón, es que los profesores sustitutos no serían mayoritariamente chiapanecos, lo que agravaría la crisis chiapaneca y el desempleo.

Lo extremo de la pugna entre la secretaría de educación y la CNTE, es que los trabajadores de la educación señalan que Sonia Rincón carece de calidad moral para argumentar el celo de la aplicación de la ley y más para promover los despidos. Esto debido a que en días pasados fue acusada de nombrar ilegalmente a su yerno en la Dirección de Recursos Materiales, en la Subsecretaría de Educación Federalizada, en la que por cierto, está atravesada por una corrupción galopante, en el que por años el principal proveedor de compras en esa oficina, fue el hermano de Ricardo Aguilar Gordillo, exsecretario de educación, que fue removido para el arribo de Rincón Chanona.

En estricto sentido, la aplicación de la ley debe empezar en casa. Un principio que en este momento se pasó por alto, pero que inhabilita a la secretaría de educación de la entidad, a reproducir el discurso belicoso, intolerante y peligroso de un Estado de derecho inexistente, que maneja Aurelio Nuño.

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