LA INDUSTRIA DE LA RUMOROLOGÍA, PLATILLO DEL SILENCIO Y DESCONCIERTO

• El que calla otorga.
• Los movimientos en Chiapas, no son contra Velasco Coello, éste es sólo una víctima.
MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS/ALP/MÉX. Tuxtla Gutiérrez, Chis. La palabra rumor también se entiende como: ruido apagado, suave, monótono y continuo. También como ruido confuso de voces. Otro concepto más amplio sobre esta palabra es: Los rumores son proposiciones diseñadas para ser creídas, y que se transmiten de persona a persona, habitualmente de forma oral, sin que existan datos para comprobar su veracidad. Se trata de especulaciones no confirmadas que se intentan dar por ciertas con un objetivo determinado, y que condicionan el comportamiento de los demás por encima de la información objetiva. Al no ser información contrastada, rara vez se difunde de forma abierta, aunque esto no impide que se extienda de forma rápida.
La ampliación de este tema se ha dado debido a que el día de ayer, se ventiló como reguero de pólvora en los pasillas de diversas dependencias del gobierno del Estado, que el gobernador Manuel Velasco Coello había solicitado licencia para separarse del cargo ante el Secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.
Desde allí estaba el error, Velasco Coello, no tenía por qué solicitarle licencia a Osorio Chong, toda vez que es un servidor público electo por mandato popular; bueno, así se dice. Entonces la licencia tenía que solicitarla ante el Congreso local, conforme lo establece la Constitución loca.
Pero dice el refrán popular que “el que calla otorga”. El Gobierno del Estado tiene un montón de radiodifusoras que se encadenan en el momento que se transmite información de interés gubernamental y lo mismo puede hacerse con la televisión del mismo gobierno; la radio no es escuchada y la televisión no es vista, sin embargo ya con la ayuda de los medios privados como periódicos, radio y televisión privada que son casi nulamente vistos y escuchados, entre ambos pueden ayudar a descartar o a afirmar.
Pero no fue así, por qué?, no se sabe; quizá así convenga pues a río revuelto, ganancia de pescadores. O quizá en medio de la efervescencia política y para bajarla un poco, alguien tenía que sentar el desconcierto anunciando la fallida “renuncia” del gobernador y de paso, provocar que el caos se apoderara con el estrangulamiento de calles y avenidas por parte de transportistas y de paso el plantón de maestros, se aminorara. Todo bien trabajado.
Quizá allí está la clave de que tanto medio oficiales como los privados pero al servicio del gobierno, todavía no se preocupan de descartar o confirmar el rumor, que ahora los pocos críticos o analistas no han logrado mirar o si lo vieron, tampoco les conviene jalar la cobija pero que a cambio han llamado “la industria de la rumorología”. Más cómodo asignar un nombre gracioso a los hechos que analizarlos con crudeza y viéndolos desde todos los ángulos.
Pero hay que precisar que el gran grueso del problema, que en este caso son los maestros, no les interesa la caída o la estancia del gobernador en el cargo. Les interesa mermar la embustería del Sargento Aurelio Nuño, quien se la ha metido en la cabeza llena de humo, que acabar con el magisterio se colgará la medalla presidencial. Los docentes piden abrogar la Ley Federal del Servicio Profesional Docente, principalmente en la que implícita y magistralmente escondida, trae como fundamento principal, la renuncia de la plaza definitiva por una temporal de cuatro años de los profesores mexicanos.
Que había mantas, lonas o cartulinas en las que se pronunciaban sobre la renuncia del gobernador, quizá erróneamente, sí las hubo durante la marcha y el movimiento transportistas. Los periodistas que cubrimos cuidadosa y detenidamente cada uno de los movimientos podrán afirmar que sí las hubo, más los que desde sus cómodos escritorios lo niegan, no tienen sustento honorable y menos creíble. Pocas mantas pero sí las hubo.
Más bien podría decirse e incluso hasta concluirse, que Manuel Velasco, está pagando una factura de su inexperiencia, quizá de su soberbia si no se deja asesorar por personas expertas o en su caso no carece de personas con esas cualidades sino de un grupo de ineptos que cobran grandes cantidades solo como un verdadero pago de facturas.
Gobernar un pueblo ni es tan difícil y ni es tan fácil, hay un orden legal establecido, hay usos y costumbres que rigen la lógica de todo funcionamiento social y si éstos se llevan con estricto apego a la honradez, la disciplina, ningún gobernante tendrá de qué avergonzarse y menos que le tengan qué decir o hacer en torno a su funcionamiento.
La industria de la Rumorología” entonces, no es simplemente creada como un hecho natural sino una acción pensada y premeditada; todo con un propósito y por ende, es hasta triste que algunas personas critiquen a los que crean el rumor, ya entonces, el tonto no pasa a ser quien crea el rumor sino el que lo expande con fines defensivos, que sería lo mismo que meterse a defender a dos sujetos que fingen pelear violentamente.

Deja un comentario