Javier Duarte: Tierra Blanca, el repudio y el montaje

No basta la complicidad de Peña Nieto. No basta cuando cinco jóvenes son levantados por la policía estatal y entregados al crimen organizado, cuando Javier Duarte juega con la angustia y el dolor, cuando la búsqueda arroja fosas y más fosas clandestinas y hasta un narcolaboratorio, y en el colmo, se perpetra un montaje para simular que se pretende aplicar la ley.

Tierra Blanca devora al gobernador de Veracruz. Son ya 18 días y de los cinco jóvenes nada se sabe, pero sí de la truculencia de un fiscal, Luis Ángel Bravo Contreras, que promete que en dos horas habrá resultados y 72 horas después sigue con las manos vacías y la mentira en la boca.

Día 18 y hoy todo es peor. Han caído en la cuenta los padres de Mario Arturo Orozco, José Alfredo González Díaz, Susana Tapia Garibo, Bernardo Benítez Arróniz y José Benítez de la O, que Javier Duarte no es confiable, que no va a dar con su paradero, que les va a ocultar la verdad.

Apelan a la sociedad en las redes sociales, exhiben al gordobés en una carta abierta, contundente, diáfana, claridosa, pues su fiscal, un megalómano embrutecido, embustero profesional sin remedio, maniobra y engaña.

De “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo, revelan su obsesión por usar los medios de comunicación para matizar el escándalo del Ayotzinapa veracruzano, la desaparición de los cinco jóvenes, el lunes 11, a manos de elementos de la Policía Estatal. Va con Denise Maerker, va con Ciro Gómez Leyva, y miente.

A Javier Duarte lo pulverizan con una frase: “En las autoridades estatales no confiamos”.

A Peña Nieto lo encajonan: En Veracruz no hay Misión Cumplida. “En Veracruz la Policía Estatal secuestra inocentes y trabaja para el crimen”.

Llegaron al día 16 de la desaparición de sus hijos y los apabulla la demagogia oficial, los enredos verbales del fiscal, su mínima capacidad para soltar la mentira y apuntalarla, el plazo de dos horas en que habría resultados, la búsqueda en el poblado Vicente, municipio de Acatlán de Perez Figueroa, Oaxaca, el siniestro juego de las bolsas para recoger cadáveres y al final lo único hallado, supuestamente, fue material pornográfico y supuestamente también, la banda que operaba con él.

Por eso el 26 de enero lanzaron una carta que desnuda a Javier Duarte, su fiscal, su gobierno.

“Han pasado poco más de 12 horas de que el Fiscal General del Estado de Veracruz, Luis Ángel Bravo, dijo a un medio de comunicación que en 2 o 3 horas tendríamos noticias de algún avance sobre el paradero de nuestros hijos y seguimos sin una respuesta después de 16 días de que fueron ‘levantados’ por la Policía Estatal y entregados a una célula al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación.

“Una vez más, vemos cómo el fiscal general de Veracruz sale a los medios de comunicación y dice que ‘ya casi’, ‘ya merito’, ‘en un par de horas’; seguro, declara que habrá avances en la ubicación de los jóvenes, quizás sólo para dar la percepción de que son eficientes y están trabajando. Esta es la segunda ocasión que lo hace; la primera fue cuando habían encontrado una fosa clandestina con múltiples cuerpos en el municipio Emiliano Zapata, Veracruz; le dijo entonces a la periodista Denise Maerker que en cuestión de horas tendríamos noticias; horas después diría que no se trataba de nuestros hijos…

“Hoy se repite la historia, en una entrevista con Ciro Gómez Leyva dijo que en ‘cuestión de 2 o 3 horas’, habría avances adelantándose a anunciar resultados de un trabajo que realiza la Gendarmería de la Policía Federal por el hallazgo de una casa de seguridad en la comunidad Vicente, Oaxaca. Después se supo que en otro sitio habían encontrado cuerpos y también salió a decir que no, no se trataba de nuestros hijos. ¿Será que el fiscal en cada fosa que descubren cree o espera encontrar a nuestros hijos?; es un hecho que la búsqueda de ellos ha dejado al DESCUBIERTO EL CEMENTERIO CLANDESTINO EN QUE HAN CONVERTIDO A VERACRUZ.

“Nosotros como padres de los 5 jóvenes desaparecidos seguimos en pie, esperando un resultado. Nos parece muy poco profesional el proceder del fiscal general, Luis Ángel Bravo, y una falta de sensibilidad enorme el que se publique mediante una filtración, la imagen de la supuesta casa de seguridad acordonada en la comunidad Vicente, Oaxaca, donde estarían nuestros hijos. Nos llama la atención que cuando se le pregunta sobre el curso de la investigación el fiscal argumenta que es información confidencial y que se deben de respetar los procedimientos, criterio que no se respeta al difundirse la foto y ubicación de la supuesta casa de seguridad, poniendo en riesgo aún más la integridad de nuestros hijos.

“Sr. presidente Enrique Peña Nieto le recordamos que en Veracruz no hay MisiónCumplida. En Veracruz, la Policía Estatal secuestra inocentes y trabaja para el crimen.

“Reiteramos nuestra confianza en el trabajo de inteligencia que está realizando la Comisión Nacional de Seguridad, la Gendarmería y la Procuraduría General de la República. En las autoridades estatales NO CONFIAMOS”.

Seco el golpe, dejó sin habla al gobernador. Al fiscal lo ridiculizó.

Dos días después, el miércoles 28, Javier Duarte volvió al centro del escándalo. Reforma, el periódico del DF, destacó un montaje de la policía veracruzana en torno a la detención de Francisco Navarrete Serna, a quien se le categoriza como “jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación en Tierra Blanca”. Junto con él, fueron aprehendidos su hijo José Francisco y un amigo y trabajador suyo de nombre Junior Alarcón.

Originalmente se dijo que Navarrete Serna fue aprehendido durante la madrugada del domingo 24, que portaban armas calibre 9 milímetros, AR-15 y AK47, así como droga. Según la versión oficial, Navarrete Serna y sus acompañantes intentaron huir, dispararon y la policía federal los acorraló. Sin disparo alguno, logró la aprehensión. Fueron ubicados en Lomas de Jazmín con información de la Fuerza Civil, perteneciente a Seguridad Pública de Veracruz.

Reforma dice que no. ·”No fueron capturadas la madrugada del domingo ni estaban armadas ni fueron aprehendidas por federales, sino que policías estatales las entregaron a éstos”.

Cita la versión de los familiares y algo más: fotografías que demuestran que la policía veracruzana los intervino un día antes, el sábado 23. Lo hicieron elementos a bordo de la patrulla SP-2232.

“Los agentes estatales no efectuaron un solo disparo pues se abocaron a realizar una revisión de rutina de una camioneta estacionada afuera de la casa de Alarcón.

“De hecho, a quien solicitaron la revisión del vehículo fue a la esposa de Junior Alarcón.

“Las autoridades revisaron la camioneta delante de él, sin embargo, le pidieron papeles para comprobar que el vehículo no fuera robado.

“Esta versión contradice el comunicado oficial”.

El comunicado oficial decía:

“Los efectivos federales identificaron dos camionetas estacionadas con tres civiles armados, los cuales intentaron huir amagando con las armas a los uniformados, pero en una rápida acción fueron sometidos, sin la necesidad de efectuar un solo disparo”.

Pero una de las fotografías proporcionadas por uno de los familiares de Navarrete Serna muestra la revisión realizada a la camioneta blanca, tipo pick-up, de doble cabina. Eso fue el sábado 23.

“Están fabricando culpables ante la ineficacia del Gobierno, tanto federal como estatal, para dar con los cinco jóvenes desaparecidos”, cita Reforma a una familiar de Navarrete.

A Navarrete Serna, su hijo y Junior Alarcón se les trasladó a tres penales, acusados de narcotráfico, extorsión y homicidio.

Una vez más la duda. Si no los aprehendió la Gendarmería Nacional, por qué calla el gobierno federal. Si la aprehensión corrió a cargo de la Fuerza Civil, la policía de élite del gobierno duartista, y luego los puso en manos de la Gendarmería, es montaje.

Así ocurre en todo Veracruz. Es el sello de Javier Duarte. Al crimen organizado se le encubre. A la sociedad se le imputan delitos no cometidos. A los inocentes los criminalizan. A la sociedad se les infunde terror.

Primero el levantón a manos de los policías, la desaparición, la entrega de los cinco jóvenes al crimen organizado. Ahora el montaje, la aprehensión del “jefe del Cártel Jalisco” que no fue así, como el gobierno lo contó.

Ser infame le va. Javier Duarte, su gobierno, su policía levanta cinco jóvenes, los entrega al crimen organizado y cuando Tierra Blanca lo devora, la solución es el montaje.

Y por omisión, Peña Nieto ahí lo deja. Es su cómplice.

mussiocardenas.com

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