Estudiantes de Puebla en huelga de hambre por acceso a educación pública y son atacados por grupos de choque

Eliana Gilet

A últimas horas de la tarde de este martes 7 de junio, 4 jóvenes del estado de Puebla, tres chicas y 1 muchacho, integrantes del Frente Estudiantil por una Educación para todos (FEET) y de la Liga Estudiantil Democrática, iniciaron una huelga de hambre reclamando “un diálogo respetuoso y resolutivo” con la Rectoría de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

“El FEET trabaja por una educación para todos e incluye a los aspirantes excluidos de la universidad, aunque no sólo. El 31 de mayo instalamos un plantón en el Zócalo de Puebla, en exigencia de la reducción de cuotas de inscripción en la Universidad, la eliminación de filtros para el ingreso a la BUAP y también, reclamando la construcción de más universidades públicas en el estado” explicó una de las jóvenes movilizadas, que prefirió mantener su nombre en reserva.

El sábado 4, el plantón fue levantado a pedido de la Oficina de Enlace y Gobernanza de la BUAP, para “crear condiciones de diálogo” según explicaron los estudiantes. La cita se concretó dos días más tarde, el lunes 6 de junio. Fueron recibidos por Rodolfo Memije, director de esa oficina, que les respondió que él no tenía capacidad de decisión en ninguna de las cuestiones.

“El lunes por la tarde, en la reunión, se desconocieron todos los acuerdos que se habían estado trabajando desde hace más de un año, por lo que decidimos reiniciar el plantón en el Zócalo y la huelga de hambre de 4 compañeros.”

A la medianoche del martes, 3 sujetos llegaron directamente al campamento a agredir a los estudiantes, uno de ellos golpeó en el pecho a uno de los jóvenes, pero se logró contener la situación y que no se saliera de control, ya que se trata de una provocación, según denuncian. Los estudiantes señalan que eran paramilitares y que en los alrededores de la plaza había otros grupos de choque que no actuaron.

“Varias personas de civil entraron a nuestra acampada que reclama por la inclusión educativa, para buscar pelea con los huelguistas. Evitamos la agresión, pero las patrullas municipales que ofrecieron su ayuda una hora antes, dejaron sus puestos de vigilancia. Hacemos responsable a Rafael Moreno Valle (gobernador del estado), Antonio Gali (gobernador electo) y Alfonso Esparza (rector de la BUAP) de todo acto de represión en nuestra contra” sostuvieron en la denuncia pública realizada.

“La BUAP es la Universidad más grande del estado, tiene 44 mil estudiantes, pero es la única pública, aunque dentro de su perimetral hay otros institutos tecnológicos. El acceso es cada vez más complicado porque cada año se reduce la matrícula. Entre el 2013 y el 2014 aceptaban al 38% de los aspirantes. El año pasado y este, 2015 y 2016, el número de aspirantes que permitían ingresar en la BUAP se redujo a 47 mil y menos del 50% están dentro de la Universidad” explicó la estudiante a Desinformémonos.

“A pesar de que la infraestructura de la BUAP ha aumentado, ellos siguen sosteniendo que no hay espacio para más aspirantes”

Además del Frente Estudiantil, la movilización también es protagonizada por la Liga Estudiantil Democrática, una organización no gubernamental que trabaja con los estudiantes dentro de la Universidad. Es la que brinda, por ejemplo, cursos gratuitos de preparación para los exámenes de ingreso en la Benemérita.

“El año pasado fuimos reprimidos por el gobierno del estado, cuando instalamos un plantón reclamando un aula en dónde poder impartir estos cursos. Tras esa instancia fue que se habían comenzado a trabajar acuerdos con la Rectoría, que fueron desoídos.”

En la mañana de este miércoles, la situación permanecía calma luego del intento de boicot recibido la noche anterior. Los estudiantes señalan que el suyo es un movimiento pacífico, que lo que reclama es una instancia de diálogo serio y resolutivo con la Rectoría de la BUAP. Según los estudiantes, no han recibido hasta el momento ningún tipo de respuesta o inclinación al mismo por parte de las autoridades universitarias.

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