Toma feminista de la Facultad de Filosofía: “Que arda todo lo que tenga que arder”

por Moy Montes
 Toma de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Foto: Octavio Gómez

NELDY SAN MARTÍN

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).– La toma feminista y separatista de más de 75 días de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en contra de violencia de género, la más larga de una escuela universitaria, está lejos de terminar.

Después de al menos tres años de organizarse en asambleas feministas y alzar la voz contra las violencias que las afectan, de realizar paros ante la falta de empatía de las autoridades universitarias y luego de sumarse al movimiento #MeToo para visibilizar el acoso y el abuso sexual con 72 denuncias anónimas en las redes sociales, estudiantes hoy agrupadas en el colectivo Mujeres Organizadas de la Facultad de Filosofía y Letras escalaron sus acciones y tomaron las instalaciones desde el pasado 4 de noviembre, hasta que la dirección y rectoría de la UNAM den solución a 11 demandas de seguridad y justicia por los casos de acoso y abusos.

Se trata de la modificación de los artículos 95, 98 y 99 del Estatuto General de la UNAM para reconocer la violencia de género como una falta grave; la destitución de Ricardo García Arteaga, quien fue denunciado en el #MeTooFFyL y renunció a su cargo como secretario de la facultad hace una semana, pero sigue dando clases; así como el cese del abogado general, Jesús Juárez, a quien acusan de obstruir los casos y quien fue reubicado de plantel.

También exigen la reapertura de casos de violencia de género que fueron insatisfactorios para las víctimas, además de transparencia en las denuncias, una Comisión Tripartita y la Unidad de Atención a la Violencia de Género, talleres con perspectiva de género y feminista, cursos de género en los planes de estudio para las licenciaturas en sus distintas modalidades y acompañamiento psicológico a las estudiantes.

Además, pugnan para que no se criminalice la manifestación gráfica y se ofrezca una disculpa pública a la familia de la alumna Mariela Vanessa Díaz Valverde, desaparecida desde el 27 de abril de 2018, por entorpecer las investigaciones al no aportar elementos inmediatos para su búsqueda y espacios dentro de la facultad para la organización de mujeres y disidencias.

“Lxs directivos de la facultad no han respondido satisfactoriamente a las 11 demandas que están en el pliego petitorio, a pesar de todos los diálogos que se han tenido con ellxs. Justamente el diálogo de hoy, miércoles 15 de enero, demuestra que aún hay cosas específicas que tienen que resolver para darle solución a la problemática de las diferentes violencias que viven las mujeres dentro de la facultad de filosofía; contrario a lo que creen lxs directivxs, en donde la problemática para ellxs es la toma, lo cual demuestra una falta de conocimiento y sensibilidad de su parte”, dicen bajo condición de anonimato.

“Mientras no se resuelvan las demandas, la resistencia sigue. Nosotras no queremos volver a una normalidad, dado que en ésta se seguirían replicando las diferentes violencias que hemos vivido y denunciado por años, estamos aquí para construir un futuro más digno”, añaden.

El director de la facultad desde 2017, Linares Salgado, asegura en entrevista por escrito que las autoridades han respondido con propuestas en el marco de sus atribuciones, pero que reconocen sus errores y desean mejorar el sistema de atención a los casos de violencia de género.

“Las demandas se sustentan en que el problema de la violencia de género en la UNAM, y en particular en nuestra facultad, debe tener una solución efectiva hasta ser erradicada. Hemos reconocido que hemos fallado y que es ineludible reorganizarnos para actuar, tanto la administración como la comunidad, de manera más eficiente y cooperativa en la prevención y la atención a denuncias por violencia de género”, comenta.

“Una de las demandas más sustentadas es incorporar cursos con contenidos sobre equidad de género y sobre el problema de la violencia de género, en todas las licenciaturas. De hecho, ya tenemos cursos optativos y cátedras extraordinarias sobre dichos temas. Asimismo, que sean obligatorios para estudiantes y profesores los cursos o talleres de prevención de la violencia de género”, explica.

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